Contabilidad automática con revisión donde importa.
De la factura que llega por email al asiento contabilizado en tu software de despacho, sin teclear datos. Tu equipo revisa excepciones; el sistema hace el resto.
Consultoría gratuita ↗Contabilizar es el proceso más repetitivo de una asesoría y el que mejor encaja con la IA actual: la información ya viene en la propia factura, las reglas de clasificación son estables y el volumen es constante todo el año, con picos brutales en campaña.
Automatizarlo no significa contabilizar a ciegas. Significa que el sistema haga el trabajo mecánico —recibir, leer, clasificar, asentar— y que el técnico contable intervenga exactamente donde su criterio aporta: las excepciones, los casos nuevos y la revisión final.
De principio a fin, sin trabajo manual
Recepción unificada de documentación
El sistema recoge las facturas lleguen por donde lleguen —buzón de email dedicado, WhatsApp, carpeta compartida o portal— y las agrupa por cliente y periodo, reclamando automáticamente lo que falta.
Extracción y validación de datos
De cada documento se extraen emisor, NIF, fechas, bases, tipos de IVA y retenciones, y se validan contra reglas fiscales: cuadres de importes, NIFs correctos, duplicados. Lo que no cuadra se marca, no se asienta.
Clasificación según el plan del cliente
El sistema aprende el criterio de tu despacho: cómo clasificáis cada proveedor y cada tipo de gasto en cada cliente. Las facturas recurrentes van directas; las nuevas proponen cuenta y esperan confirmación.
Asiento en tu software y trazabilidad
Los apuntes se registran en el software del despacho con el documento original vinculado. Cada asiento conserva su origen: qué factura, qué regla se aplicó y quién lo revisó, listo para cualquier comprobación.
El impacto en asesorías y gestorías
Horas de administración recuperadas
El tiempo de teclear y archivar desaparece del flujo; el equipo pasa de producir apuntes a supervisarlos, y las campañas dejan de exigir noches extra.
Menos errores de picado
Los errores típicos de la carga manual —importes bailados, IVA mal aplicado, duplicados— se detectan por validación automática antes de llegar al libro.
Capacidad para crecer sin contratar
Aceptar diez clientes más deja de significar un administrativo más: el coste marginal de cada cliente nuevo baja y el margen por cuota se recupera.
Criterio del despacho, sistematizado
La forma de clasificar de tu despacho queda recogida en reglas explícitas y trazables, en lugar de vivir en la cabeza de cada técnico.
De teclear seiscientas facturas al mes a revisar una cola de excepciones.
Un escenario habitual: en una asesoría mediana, cada técnico contabiliza a mano las facturas de sus carteras — las descarga del correo, las renombra, teclea los datos y archiva el PDF. El mismo flujo, cliente a cliente, mes a mes. Nuestra intervención persigue un resultado concreto:
- 01Las facturas recurrentes entran, se leen y se asientan sin pasar por ningún teclado
- 02El técnico solo ve una cola corta de excepciones con la propuesta ya preparada
- 03Cada asiento conserva su documento origen y su trazabilidad completa
- 04El cierre de cada mes empieza con la contabilidad al día, no con una montaña pendiente
Las dudas habituales
¿Qué porcentaje de facturas se contabiliza sin intervención?
Depende de la tipología de clientes y de la calidad de la documentación que reciben, así que no prometemos un número por adelantado: se mide con tus datos reales durante la puesta en marcha y el umbral de confianza se ajusta contigo. El diseño garantiza lo importante: nada dudoso se asienta sin revisión.
¿Funciona con facturas en papel o fotos de tickets?
Sí: los documentos escaneados o fotografiados pasan por el mismo flujo de extracción y validación. Los ilegibles o incompletos se devuelven automáticamente al cliente pidiendo una copia mejor, sin que tu equipo persiga a nadie.
¿Y si el sistema clasifica mal una factura?
Las correcciones alimentan el sistema: cuando un técnico reclasifica un apunte, esa decisión se incorpora al criterio del cliente correspondiente. La tasa de acierto sube con el uso y cada corrección se hace una sola vez.
¿Esto obliga a cambiar de software contable?
No. El sistema se integra con el software que ya usa el despacho; la vía concreta (API, importación estructurada u otra) se determina en la auditoría inicial. Cambiar de herramienta nunca es un prerrequisito.
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